Ir al contenido principal

Entradas

Navidad

Justo cuando me siento a la mesa, a comer el veinticuatro, veo el tenedor a la derecha y el cuchillo a la izquierda del plato. Esa ubicación errónea que de inmediato notamos y que hace casi imposible el cometido de la cena si uno es diestro. Los tomo como están y mientras juego con ellos pienso en mil sinsabores. Pero claro, es víspera de navidad y hay que pensar en ella. Lo hago, me pregunto algo poco clásico: su porqué. De ahí que pienso en Nueva York, la ciudad que fue la capital simbólica del siglo XX y -tal vez, lo es todavía- la polis de la hegemonía mundial. Y que un lugar así se gana esa catalogación si es posible que, entre otras cosas, su literatura transforme la vida de tantos. Pienso que por esos lares y sentado como yo en alguna mesa de madera, hace no más de doscientos años, con su lápiz y papel, W. Irving y L. Frank Baum creaban e inventaban. T emporalmente separados por una generación  compartían la profesión de escribir, y así estos conciudadanos construía...

Dejar el pucho

El pensador esloveno Slavoj Zizek nos muestra lo que él llama una matriz sistemática entre repetición y final, donde señala la falsedad de que la libertad de elección posibilita el cambio ante cualquier obstáculo. Sino que visualizar ese cambio, suscita irremediablemente la garantía de que no se llegará a ningún tipo de solución. Para ejemplificar esto, Zizek, nos habla del problema de dejar el pucho en clave psicoanalítica: “La conciencia de que puedo dejar de fumar cuando quiera garantiza que no lo haré nunca, pues la posibilidad de dejar de fumar es lo que bloquea el cambio; permite aceptar seguir fumando sin mala conciencia, de manera que el dejar de fumar se halla constantemente presente en el mismísimo origen de seguir haciéndolo. Deberíamos imaginar una situación en la que un sujeto debe obedecer la orden siguiente: puedes fumar o no, pero en cuanto empieces a fumar ya no tendrás elección, no se te permitirá dejarlo. En estas condiciones, mucha menos gente escogería fuma...

Silvio y Mario

“Eva no quiere ser para Adán/ la paridora pagada con pan/ Eva prefiere también parir/ pero después escoger dónde ir…”   Así comienza el poema hecho canción de Silvio. Que allá por la década del ’80 compuso para, cuando muy pocos lo hacían, reivindicar los derechos de las mujeres. Han pasado ya treinta años, y hoy parece tan normal, tan prioritario, tan valioso. Lo es, claro, gracias a las miles de mujeres que levantan la bandera feminista, la disputa frente a la sociedad patriarcal con el simbólico pañuelo verde, las calles y la palabra. Cómo no acompañar y emocionarse con esa lucha. Pero también, cómo no volver al cubano. Cómo no pensar lo vanguardista y valiente de aquel trovador, su constante actualidad y compromiso. Con aquella metáfora bíblica, su poesía nos invita a reflexionar sobre lo social en clave crítica; el problema de la masividad y la tardanza, la coherencia y la estética... Pensar que también existe gente por ahí, escondida casi invisibles; diciendo y contan...

Oferta

Querido estudiante: Tanto usted, como yo, sabemos lo que es, en verdad, el mes de diciembre. Trágico y atosigado decurso del tiempo. Una etapa sin reflexiones y de zozobra, un momento de incertidumbre lleno de escollos. No queda otra que atravesarlo sentado e inclinado sobre las hojas de papel. Tratando de memorizar o entender inútiles y extensos temarios, con la esperanza, tal vez heredada, de que esa labor nos dé frutos en el futuro. Pero claro, no es fácil. Están las distracciones, el apercibimiento, la nostalgia del porvenir, la angustia. Para evitar ello, les tengo la solución: Intente usted superar sus metas con un viejo invento que data del 1925, aunque difamado en otros tiempos, es hoy la mejor forma de sobrellevar este mes. Estoy hablando del The Insolator de Hugo Gernsback. Con este artefacto usted, no solo, logrará la concentración adecuada y fructífera en sus lecturas sino que, además, logrará bloquear todo malestar, perjuicio, y prejuicio también, que venga del exte...

Sobre el mito y el arte trágico griego

Según Nicolás Casullo, el pensamiento mítico surge como verbalización del rito. Es relato, es modalidad discursiva lingüística de la representación de lo real, que cuenta y explica los orígenes. El mito es la palabra sobre el ser de las cosas, desde ese mismo ser. Difiere del logos que es la palabra como enunciación racional subjetiva. El mito es relato del pasado, en donde se alumbra lo verdadero. Nos remite a la creación y a la verdad, es la mediación entre el origen y su ocultamiento. El logos que es, entonces, la palabra del hombre que explica sobre el mundo, dista del mito ya que en este último, el mundo originario verdadero se revela como lenguaje, como narración; es un relato ontológico que describe la esencia verdadera de las cosas, donde el mundo pasado de los dioses le habla al hombre en su presente. Lo trágico nos muestra el modo de ser de la verdad. Hablamos de la teatralidad del género trágico griego. Es, lo trágico, el pasaje del mito al arte. En el mito hay u...

El 17

El descontento popular por la destitución de Perón ya estaba latente una semana antes de aquel 17 de octubre de 1945. Incluso, en varios lugares del conurbano se realizaron movilizaciones y mitines en apoyo del líder. Daniel James (Sociólogo Británico), en uno de sus textos, comenta los episodios ocurridos en la periferia de La Plata, más precisamente en Berisso. En él, se desarrolla y explicita la fuerte comunicación existente entre las organizaciones de trabajadores de diferentes puntos del país en consonancia con la huelga general de ese día, además del trajín y las peripecias de la marcha. En este sentido, el autor toma los relatos de los protagonistas y su percepción acerca de lo ocurrido; cómo son las formas de entendimiento del suceso, su propia expresividad y su interpelación causal según los propios actores que la realizaron. En definitiva, la movilización masiva de un sector mayoritario del Pueblo generó la restitución y proclamación de la figura de Perón como conduct...

Poemas II

Plazoleta. De golpe aparece Entre el mural Del che o Fidel De un escrito apócrifo En aerosol y mundano   Nace crudo El pasto tibio y ralo Que se agota pronto Contrario a la memoria   Es una isla Una ventana de cinismo Su tristeza diurna De vacío y animales   El refugio nocturno De personas ingratas De jóvenes perdidos Excluidos   El mar de cemento Sobre sus costas Ni un potrero en el barrio Ni una cuna de arena Ni una joven besando  A su amor en pena Ni el chirrido acero de los juegos Ni la pequeña ermita Esperan verse nunca   Ya que nunca Nunca se borra Nunca se olvida Trashumantes y perpetuos Gentes, objetos Patio de la nada    Mini parque ausente ¿Quién te diseño? Torpe, melancólico, acotado Llenas la esquina De verde prado Y tú banco de piedra Donde besé a una niña Que he olvidado   Sabes del pucho De la soledad y el llanto Sabes de di...